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Primero, el Gurí
date: 20-02-2006 a las 11:30
divers
Combinó todo su talento con la eficacia de su Ford para sumar un triunfo merecido. Guillermo Ortelli, fuerte candidato, terminó en el segundo puesto con su Chevrolet.
La primera bienvenida en la sala de de conferencias fue el beso de su esposa Patricia y de su hija Paula. Parecía un hombre común que tras un buen día de oficina llega a su casa y como inicial premio encuentra a sus afectos familiares. Pero Omar Martínez no venía de un tranquilo día de oficina. Lejos había estado de serlo este primer domingo de TC del año en una Comodoro Rivadavia que amaneció nublada pero transitó el mediodía a pleno sol. Primero, por el acoso de Fontana en la serie y, luego, en la final, cuando tras superar al sorprendente Ugalde, (vuelta 8) una inoportuna vibración ("se soltaron unos plomos") pareció dejarlo servido para la ambición de Ortelli de responder a su chapa de favorito, opacada luego de que el auto de seguridad convirtió la serie ganada por Guillermo en la menos veloz.
"No era mi día con el auto de seguridad", dijo un resignado Ortelli. Recordó así esa nueva e inoportuna neutralización que en la vuelta 18 (por un toque entre Acuña y Catalán Magni) paralizó un ataque al Gurí que, tras haberle descontado un segundo y medio en los dos anteriores giros, tenía todo para convertirlo en el nuevo líder y futuro ganador. "Me salvó el auto de seguridad, porque no hubiese podido contenerlo a Guillermo", reconoció el Gurí como el gran punto de la fortuna de esta victoria que rubricó cuando tras el retorno de la carrera a la velocidad, el Ford recuperó su andar y le permitió a Martínez acelerar con talento y picardía para mostrarle a Ortelli que éste era su domingo. Con esto puso lo suyo para empujar el pedido divino que frente a los últimos giros hizo al persignarse reiteradamente. "Soy muy creyente", explicó el Gurí.
Mereció este triunfo el Gurí. Por lo mucho que trabajó con su equipo en el verano, luego de una semana de vacaciones, lapso en el que también concretó el retorno a la motorización de Johnny De Benedictis, otro punto clave en su victoria. "Estoy con tento, porque los pilotos somos bastantes quisquillosos con los cambios y ante cualquier problema empiezan las suspicacias", dijo en una inusual confesión. Era entendible la alegría del Gurí por este triunfo que en las estadísticas del TC es el 23 y lo consolida como el más ganador entre los pilotos vigentes. Pero más que por aumentar el número, el entrerriano lo valoró por ser el primero del nuevo reglamento del TC, donde los Ford fueron los únicos que quedaron tal como estaban en 2005. "Es como ganar en un circuito nuevo", comparó antes de anotarse como principal rival al título frente al candidato Ortelli. "Le pedí a Guillermo que en la próxima de Mar de Ajó, donde venció varias veces, no me gane por una vuelta...", ironizó el Gurí.
Las variantes reglamentarias empezaron a cumplir su objetivo. Un cauteloso pero esta vez efectivo Fontana completó con el Dodge un podio igual en su orden al de la carrera final de Río Gallegos. La similitud con el cierre 2005 la completó el cuarto puesto de Rossi. Al colocar el segundo Chevrolet por encima del primer Torino, el de Patricio Di Palma, el pibe Rossi impidió que se cumpliera el sueño de la ACTC de tener a las 4 marcas en los 4 primeros puestos. "Pude haberlo pasado a Rossi, si Verna no me hubiese complicado para superarlo", dijo el Pato de Arrecifes. En cambio, el Pato Silva casi pasó inadvertido en este mismo Comodoro donde hace un año inició su vuelo de campeón. Cosas de la vida y del TC.
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