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Robo al banco: el túnel no fue construido por los asaltantes
date: 16-01-2006 a las 12:38
Así lo reveló una alta fuente con acceso a la causa. Precisó que la obra, que incluye dos cámaras y una escalera, fue hecha por Aguas Argentinas en 2001 para inspeccionar unas filtraciones.
La hipótesis de que el asalto al banco de Acassuso fue planeado y ejecutado por una banda con avanzados conocimientos de ingeniería comenzó a derrumbarse ayer por la tarde, cuando los investigadores recibieron la información de que el túnel que usaron los ladrones para escaparse con el millonario botín había sido construido en 2001 por Aguas Argentinas para inspeccionar filtraciones en los cimientos del edificio.
El dato, que plantea un vuelco en la investigación, se lo dio personal de la empresa al fiscal de San Isidro Jorge Apolo, confió anoche una alta fuente con acceso a la causa. Los empleados dijeron que el túnel de 15 metros de profundidad conectado al desagüe pluvial, las dos cámaras y los 36 escalones se construyeron después de un semestre de intensas lluvias para inspeccionar filtraciones que podían afectar las estructuras de algunos edificios de la zona.
También aseguraron que fueron operarios de la misma empresa quienes colocaron el chapón abulonado que cerraba el acceso al túnel, y que en principio se pensó que había sido ideado por los ladrones para evitar que se inundara el lugar.
Después de cortar un rectángulo de 80 por 60 centímetros desde dentro de la sucursal, los cuatro ladrones huyeron (se sospecha que había otros cuatro fuera del banco) por ese túnel con 600.000 pesos robados del tesoro y una suma seguramente millonaria saqueada de las 145 cajas. De allí siguieron por el desagüe pluvial y se cree que fueron hacia la Panamericana y salieron por una alcantarilla.
Un vocero de Aguas Argentinas dijo anoche que no le era posible confirmar la información con el personal de la empresa hasta las primeras horas de hoy.
Ahora los investigadores buscan establecer cómo fue que esta información le llegó a la banda que el viernes tuvo a 23 personas como rehenes durante siete horas en el Banco Río en un golpe perfectamente planificado. Una hipótesis es que alguien con acceso a los archivos de Aguas Argentinas vendió a los ladrones el plano; otra, que esa persona integró la banda.
La información conocida ayer derrumba las especulaciones de que los ladrones habían tardado entre tres y cuatro meses para hacer el túnel, pero otros interrogantes siguen en pie.
Antes del golpe los ladrones tuvieron que perforar con una amoladora los 30 centímetros de hormigón reforzado con hierros que protegían la bóveda.
Algunas versiones indicaron que la alarma antisísmica (según una fuente del banco es de la empresa Prosegur) dio tres alertas los días previos al asalto. Pero ayer el gerente de Comunicaciones de Banco Río, Juan Pablo Franco, le aseguró a este diario que "las alarmas antisísmicas nunca sonaron".
Por otra parte, Franco relativizó la posibilidad de que algún empleado del banco haya actuado como entregador. "No se desconfía de ningún integrante del personal", aseguró. La posible existencia un empleado entregador había sido planteada el sábado en una conferencia de prensa por el ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanián.
El agujero en la pared por el que salieron los asaltantes fue tapado con un mueble pesado que los investigadores creen que fue movido desde adentro después de la huida. Es por eso que sospechan que entre las 23 personas que fueron retenidas —14 clientes y 9 empleados— hay un falso rehén, cómplice de la banda.
Para forzar las cerraduras de los cofres, los ladrones habrían usado una herramienta llamada expansor (parecida a un crique) que dejó marcas en las paredes.
Antes de escaparse, los ladrones dejaron una granada en un entretecho para despistar a la Policía, y pusieron dos bombas "cazabobos" en el túnel que recién fueron desactivadas a las 0.20 del sábado. El manejo que mostraron de armas y explosivos, y el conocimiento de los protocolos policiales para casos de tomas de rehenes hace
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